Es inaceptable que cualquier Gobierno extranjero aborde a los miembros de nuestra comunidad de una manera en la que les impida ejercer sus derechos y libertades en Australia.
Todas las personas que se encuentran en Australia tienen derecho a sentirse a salvo, a sentir que pertenecen y que participan en la comunidad y en la vida civil. Esta fortaleza es el pilar de nuestra sociedad.
El Gobierno de Australia se elige mediante elecciones gratuitas y justas, y está diseñado para garantizar que su capacidad de voto esté protegida, y que su voto sea privado.
La interferencia extranjera puede causar daño a Australia y a todas las personas que viven aquí.
Todos tenemos un papel que desempeñar en contrarrestar la interferencia extranjera en Australia para que podamos continuar viviendo en una sociedad segura y hospitalaria.
La interferencia extranjera es un delito en Australia y conlleva una sanción de hasta 20 años de cárcel en conformidad con la Ley del Código Penal de la Mancomunidad de 1995 (Commonwealth Criminal Code Act 1995(Opens in a new tab/window)).